Los casos más severos de displasia a veces se conocen como "carcinoma
in situ". En latín, el término "in situ" significa "en su
lugar", así pues, carcinoma in situ se refiere a un
crecimiento descontrolado de células que permanece en su
sitio original. Sin embargo, el carcinoma in situ
puede convertirse en invasor, maligno metastásico, y por lo
tanto, generalmente se remueve quirúrgicamente, si es
posible.