El examen microscópico también provee información respecto a
la conducta probable del tumor y su respuesta al tratamiento.
Los cánceres con células con mayor apariencia anormal y
numerosas células con capacidad para dividirse, tienen la
tendencia a crecer más rápidamente, diseminarse a otros
órganos más frecuentemente y ser menos afectados por la
terapia a comparación de otros cánceres cuyas células son de
apariencia más normal. Basándose en estas diferencias en
apariencia microscópica, los médicos asignan un "grado"
numérico a la mayoría de los cánceres. En este sistema de
clasificación, un bajo grado (grado I ó II) se refiere a los
cánceres con pocas anormalidades celulares a diferencia de
aquéllos con números mayores (grado III ó IV).