Las substancias químicas y la radiación que son capaces de
activar el desarrollo del cáncer se llaman "carcinógenos".
Los carcinógenos actúan por medio de un proceso
multifacético que inicia una serie de alteraciones genéticas
("mutaciones") y estimula la proliferación de células.
Usualmente un periodo prolongado de tiempo es requerido para
estas fases múltiples. Puede haber una demora de varias
décadas entre la exposición a un carcinógeno y el inicio del
cáncer. Por ejemplo, un grupo de jóvenes expuestos a los
carcinógenos de fumar cigarrillos generalmente no
desarrollan el cáncer hasta 20 ó 30 años después. Este
periodo entre la exposición y el inicio de la enfermedad es
el tiempo de demora.