Además de las substancias químicas y la radiación, unos
cuantos virus también pueden provocar el desarrollo del
cáncer. En general, los virus son agentes infecciosos
pequeños que no pueden reproducirse por sí solos, sino que
penetran dentro de las células vivas y causan que la célula
infectada produzca más copias del virus. Al igual que las
células, los virus almacenan sus instrucciones genéticas en
moléculas grandes llamadas ácidos nucleicos. En el caso de
los virus del cáncer, algo de la información genética viral
transportada en estos ácidos nucleicos se inserta dentro de
los cromosomas de la célula infectada y esto causa que la
célula se convierta en maligna.