El cáncer no se considera como
una enfermedad que se hereda debido a que la mayoría de los
casos de cáncer, quizá el 80 a 90 por ciento, ocurren en
personas sin historia familiar de la enfermedad. Sin
embargo, la probabilidad de que una persona desarrolle
cáncer puede ser influida por la herencia de ciertos tipos
de alteraciones genéticas. Estas alteraciones tienden a
aumentar la susceptibilidad del individuo para desarrollar
cáncer en el futuro. Por ejemplo, se piensa que
aproximadamente un 5 por ciento de los cánceres de seno se
deben a la herencia de una(s) forma(s) particular(es) de un
"gen de susceptibilidad al cáncer de seno".