Las mutaciones heredadas pueden
influir en el riesgo de una persona de desarrollar muchos
tipos de cáncer, además del cáncer de seno. Por ejemplo, se
ha descrito que ciertas mutaciones heredadas específicas
aumentan el riesgo de una persona de desarrollar cáncer de
colon, cáncer de riñón, cáncer óseo, cáncer de la piel y
otras formas específicas de cáncer. Pero se piensa que estas
condiciones hereditarias están involucradas en sólo un 10
por ciento ó menos de todos los casos de cáncer.