Los genes residen dentro de los
cromosomas, moléculas grandes de ADN, las cuales están
compuestas por dos cadenas químicas enrolladas alrededor de
sí mismas para formar una "doble hélice". Cada cadena está
formada por millones de bloques químicos de construcción
llamados "bases". El ADN solamente contiene cuatro bases
diferentes: adenina, tiamina, citosina y guanina (abreviadas
A, T, G y C), pero pueden estar arregladas en cualquier
secuencia. El orden secuencial de las bases en cualquier gen
determina el mensaje que el gen contiene, de igual manera en
que las letras del alfabeto se pueden combinar de distintas
maneras para formar diferentes palabras y oraciones.