Los genes pueden mutar (transformarse)
de diferentes formas. La forma más sencilla de mutación
implica un cambio en una base individual a lo largo de la
secuencia de bases de un gen en particular--muy parecido a
un error tipográfico en una palabra que ha sido mal escrita.
En otros casos, se pueden agregar o eliminar una o más bases.
Y algunas veces, grandes segmentos de una molécula de ADN se
repiten, se eliminan o se traslocan accidentalmente.