Los "genes reparadores de ADN" son la tercera clase de genes
implicados en el cáncer. Los genes reparadores de ADN
codifican proteínas cuya función normal es corregir errores
que surgen cuando las células duplican su ADN antes de
dividirse. Las mutaciones en los genes reparadores de ADN
pueden conducir al fracaso en la reparación de ADN, lo cual
a su vez permite que mutaciones subsecuentes se acumulen.
Las personas que padecen de una condición llamada xeroderma
pigmentoso tienen un defecto heredado en un gen de
reparación de ADN. Como resultado de ello, no pueden reparar
efectivamente el daño del ADN que ocurre normalmente cuando
las células de la piel se exponen a los rayos del sol y por
ello es que estas personas presentan una incidencia
anormalmente alta de cáncer de la piel. Ciertas formas de
cáncer de colon heredado también implican defectos en la
reparación del ADN.