Como la mayor causa individal de las muertes debidas al
cáncer, el uso de los productos de tabaco ha sido implicado
en aproximadamente una de cada tres muertes debidas al
cáncer. El fumar cigarrillos es responsable de casi todos
los casos del cáncer de pulmón y también ha sido implicado
en el cáncer de la boca, la laringe, el esófago, el estómago,
el páncreas, el riñón y la vejiga. El humo de las pipas y
los puros, así como el tabaco para mascar también son muy
peligrosos. Por lo tanto, el evitar el tabaco es la decisión
personal más efectiva en el estilo de vida que cualquier
persona puede tomar para intentar prevenir el cáncer.