El hecho de que diversas sustancias químicas en el ambiente
pueden causar cáncer ha creado la idea de que la
contaminación industrial es una causa frecuente de cáncer.
Sin embargo, a través del medio siglo pasado, la frecuencia
de la mayoría de los cánceres humanos (ajustado para la edad)
ha permanecido relativamente constante a pesar de la
creciente contaminación industrial.
Por lo tanto, a pesar de que existe evidencia de que las
substancias químicas industriales pueden causar cáncer en
las personas que trabajan con ellas o en aquéllas que viven
cerca de estas substancias, la contaminación industrial no
parece ser una causa principal en la mayoría de los cánceres
en la población en general.