¿Qué son los
tumores cerebrales en adultos?
Los
tumores cerebrales en adultos son enfermedades en las cuales crecen
células cancerosas (malignas) en los tejidos del cerebro. El cerebro
controla la memoria y el aprendizaje, los sentidos (oído, vista,
olfato, gusto y tacto) y las emociones. También controla otras
partes del cuerpo, entre otros los músculos, órganos y vasos
sanguíneos. Los tumores que se inician en el cerebro se les conoce
como tumores cerebrales primarios.
¿Qué son los
tumores cerebrales metastásicos?
Con
frecuencia, los tumores que se encuentran en el cerebro han
comenzado en algún otro lugar del cuerpo y se han diseminado (han
hecho metástasis) al cerebro. A estos se les llama tumores
cerebrales metastásicos.
¿Cuáles son los
síntomas de un tumor cerebral en adultos?
El
paciente deberá ver al médico si padece de:
-
Dolores de cabeza frecuentes.
-
Vómitos.
-
Pérdida del apetito.
-
Cambios de humor y personalidad.
-
Cambios en la capacidad de pensar y aprendizaje.
-
Convulsiones.
¿Cuáles pruebas se
utilizan para encontrar y diagnosticar los tumores cerebrales en
adultos?
Se
utilizan pruebas que examinan el cerebro y la médula espinal para
detectar (encontrar) el tumor cerebral en el adulto. Se pueden
utilizar las pruebas y los procedimientos siguientes:
-
Tomografía computarizada (TAC): Procedimiento mediante el cual
se toma una serie de fotografías detalladas de áreas internas
del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas
por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se
inyecta una tinción en una vena o se ingiere a fin de que los
órganos o los tejidos se destaquen más claramente. Este
procedimiento se denomina también tomografía computada,
tomografía computadorizada o tomografía axial computarizada.
-
IRM (imágenes
por resonancia magnética): Procedimiento que utiliza un imán,
ondas de radio y una computadora para crear fotografías
detalladas del cerebro y la médula espinal. Se inyecta una
sustancia llamada gadolinio en una vena del paciente. El
gadolinio se acumula alrededor de células cancerosas a fin de
que estas se muestren más claramente en la fotografía. Este
procedimiento se denomina también imágenes por resonancia
magnética nuclear (IRMN).
El tumor
cerebral en el adulto se diagnostica y se extirpa durante una
cirugía. Si se tiene sospecha de un tumor cerebral en el adulto, se
lleva acabo una biopsia en la que se extirpa parte del cráneo y se
usa una aguja para extraer una muestra del tejido cerebral. Un
patólogo examina el tejido bajo un microscopio para determinar si
existen células cancerosas. Si se encuentran células cancerosas, el
médico extraerá la mayor cantidad de tumor posible de una manera
segura durante la misma cirugía. Se tomará entonces un IRM para
determinar si quedaron rastros de células cancerosas después de la
cirugía. También se harán pruebas para determinar el grado del tumor.
¿En qué consiste
el grado de un tumor?
El grado
de un tumor hace referencia a cuán anormal aparezcan las células
cancerosas bajo el microscopio y la rapidez que muestre el tumor en
crecer y diseminarse. El patólogo determina el grado del tumor
mediante el tejido que se extrae para una biopsia. Se puede utilizar
el siguiente sistema de clasificación para los tumores cerebrales en
adultos:
Grado
I
El tumor
crece lentamente, tiene células que son de apariencia similar a las
células normales, y pocas veces se disemina a los tejidos
circundantes. Es posible que se pueda extirpar el tumor en su
totalidad mediante una cirugía.
Grado
II
El tumor
crece lentamente, pero se puede diseminar a los tejidos circundantes
y puede convertirse en un tumor de grado más alto.
Grado
III
El tumor
crece rápidamente, tiene posibilidades de diseminarse al tejido
circundante, y la apariencia de las células tumorales es muy
diferente de las células normales.
Grado
IV
El tumor
crece de una forma muy rápida, tiene células que son muy diferentes
a las células normales y resulta difícil un tratamiento exitoso.
La
probabilidad de recuperación (pronóstico) y selección de tratamiento
dependerán del tipo, grado y la ubicación del tumor y si las células
cancerosas permanecen después de la cirugía o se han diseminado a
otras partes del cerebro.