Información general sobre los tumores
neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles y el
pineoblastoma
Los tumores neuroectodérmicos
primitivos supratentoriales infantiles y el pineoblastoma son
tumores cerebrales en los que se empieza a dar un crecimiento de
células cancerosas (malignas) en los tejidos del cerebro.
Los
tumores neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles
comienzan en el cerebro. El cerebro, el cual se encuentra localizado
en la parte superior de la cabeza, es la sección más grande de este
órgano. Sus funciones incluyen el control del pensamiento, el
aprendizaje, la solución de problemas, el habla, las emociones, la
lectura, la escritura y el movimiento voluntario. Los tumores
neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles se
denominan también neuroblastomas o meduloblastomas cerebrales.
El
pineoblastoma se forman en la glándula pineal o cerca de la misma.
La glándula pineal es un órgano pequeño en el cerebro que produce
melatonina, una sustancia que contribuye a controlar nuestro ciclo
de dormir y despertar.
Si bien
el cáncer es poco frecuente en los niños, los tumores cerebrales son
el tipo más común de cáncer infantil además de la leucemia y el
linfoma.
El
presente sumario se refiere al tratamiento de tumores cerebrales
primarios (tumores que se originan en el cerebro). El tratamiento de
tumores cerebrales metastásicos, que son tumores formados por
células cancerosas que comienzan en otras partes del cuerpo y se
propagan al cerebro, no se trata en el presente sumario.
Los
tumores cerebrales pueden presentarse tanto en niños como en adultos;
no obstante, el tratamiento para niños puede ser diferente del
tratamiento para adultos.
Se desconoce la causa de la mayoría
de los tumores cerebrales infantiles.
Los síntomas de los tumores
neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles y el
pineoblastoma varían y frecuentemente dependen de la edad del niño,
la ubicación del tumor y el tamaño.
Estos
síntomas pueden ser ocasionados por un tumor neuroectodérmico
primitivo supratentorial, un pienoblastoma o por otras condiciones.
Se debe consultar a un médico ante cualquiera de los siguientes
problemas:
-
Debilidad o cambio en las sensaciones en un lado del cuerpo.
-
Dolor
de cabeza matinal o dolor de cabeza que desaparece después de
vomitar.
-
Náuseas y vómitos.
-
Convulsiones.
-
Somnolencia inusual o modificación en el nivel de energía.
-
Cambio en la personalidad o la conducta.
-
Pérdida de peso o aumento de peso inexplicado.
Las pruebas que examinan el cerebro y
la médula espinal se utilizan para detectar (encontrar) tumores
neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles y el
pineoblastoma.
Pueden
utilizarse las siguientes pruebas y procedimientos:
-
Tomografía computarizada (TAC): Procedimiento que toma una serie
de fotografías detalladas de áreas internas del cuerpo, desde
ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora
conectada a una máquina de rayos X. Es posible que al paciente
se le inyecte o se le de a beber un tipo de tintura que sirve
para que el órgano o tejido aparezca más claro en la radiografía.
Esta prueba se denomina también tomografía computada, tomografía
computadorizada o tomografía axial computarizada.
-
IRM (Imágenes
mediante resonancia magnética): Procedimiento mediante el cual
se utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear
una serie de fotografías detalladas de áreas internas del
cerebro y la médula espinal. Se inyecta una sustancia denominada
gadolinio en el paciente a través de una vena. El gadolinio se
acumula en torno a las células cancerosas de manera que se ven
más brillantes en la fotografía. Este procedimiento se denomina
también imágenes mediante resonancia nuclear magnética (IRNM).
Los tumores neuroectodérmicos
primitivos supratentoriales infantiles y el pineoblastoma se
diagnostican y extirpan en la cirugía.
Si se
sospecha la existencia de un tumor cerebral, se realiza una biopsia
mediante la remoción de parte del cráneo y el empleo de una aguja
para extirpar una muestra del tejido cerebral. El patólogo observa
el tejido al microscopio con el propósito de identificar células
cancerosas. Si se encuentran células cancerosas, el médico extirpará
una parte del tumor tan grande como fuera posible y seguro durante
la misma cirugía.
Ciertos factores repercuten en el
pronóstico (posibilidad de recuperación) y las opciones de
tratamiento.
El
pronóstico (posibilidad de recuperación) depende de:
-
El
tamaño y la propagación del tumor antes de la cirugía.
-
Si
aún se encuentran células cancerosas al cabo de la cirugía.
Las
opciones de tratamiento dependen de:
-
La
edad del niño cuando se detecta el tumor.
-
La
localización del tumor.
-
La
cantidad del tumor que persiste después de la cirugía.
-
Si el
cáncer se ha propagado a otras partes del sistema nervioso
central, como las meninges (membranas que recubren el cerebro) y
la médula espinal.
-
Si el
cáncer se ha propagado a otras partes del cuerpo, como los
huesos o los pulmones.